La salida de Testa, funcionario desde 1999, a 40 días de la elección genera alto impacto. Venía manteniendo diferencias con funcionarios delasotistas. El gobernador le había reprochado demoras en obras públicas que tenía agendado inaugurar
esfuerzo por presentar la renuncia de Hugo Testa como normal es estéril. Hay un fuerte impacto en la salida del responsable de la Obra Pública en Córdoba desde hace casi una década a tan sólo 40 días de una elección provincial.

Testa es uno de los pocos funcionarios que asumió en julio de 1999 con José Manuel de la Sota, en aquel entonces como secretario de Obra Pública, y se mantuvo en la misma area durante estos casi 16 años de gestión de Unión por Córdoba.

En el segundo mandato, De la Sota lo puso de ministro, siguió con Juan Schiaretti y se mantuvo en el mismo cargo hasta anoche. Justamente, anoche compartió con el candidato Schiaretti y empresarios la cena de recaudación de fondos de Unión por Córdoba. Ahí, alcanzó a decir que hoy se iba.

Una primera hipótesis mencionaba una causa judicial, que no tiene que ver con la función pública, de un familiar. Desde el entorno del exministro sostienen que no tuvo relación ese expediente con la decisión.

Más allá de las explicaciones oficiales, tanto desde el entorno de Testa como el de otros funcionarios coinciden en que había ruidos en la relación del saliente ministro con el gobernador y sus principales espadas políticas.

Dicen los de Testa que el ingeniero de Alta Gracia estaba cansado de los cuestionamientos de piezas clave del Gobierno provincial, muy cercanas al gobernador.

Otros funcionarios revelaron a La Voz que fueron en medio de todo el gabinete los reproches de De la Sota por el ritmo de algunas obras, que el gobernador tiene agendadas como centrales y prioritarias en medio de una campaña.

Aseguran haber escuchado a De la Sota decir que hay desembolsos por unos 200 millones por mes y el ritmo de algunos emprendimientos es menor al esperado.

De la Sota tenía en agenda cortar varias cintas en la campaña provincial de Schiaretti y en la suya nacional por la Presidencia. Pero aunque hay avances, obras como el nudo del Tropezón o la autovía a Río Cuarto no están en el ritmo que pretendía el jefe del Gobierno provincial.

Es más, De la Sota había anunciado en su discurso en la Legislatura del 1° de febrero plazos muy concretos para esas dos obras, de inauguraciones parciales y totales, que no se cumplieron y es poco probable se cumplan.

Así como es uno de los pocos funcionarios que siguieron en la misma área en toda la era delasotista, Testa es uno de los que más veces sugirió la posibilidad de dejar su cargo. Sus allegados dan a entender que algo ocurrió que esa decisión la tomó en este singular contexto electoral, pero sin explicitar de qué se trata.