El jugador de la selección trasandina asumió su culpabilidad por el incidente en el que chocó con su Ferrari y fue detenido.
te miércoles, Arturo Vidal asumió la culpa y pidió perdón por el accidente en el que chocó ebrio tras una noche de casino en plena concentración de la Copa América.

"Quiero disculparme con mis compañeros, con el cuerpo técnico, con los dirigentes, con la gente, con todo un país", dijo Vidal, sin poder contener las lágrimas, en una rueda de prensa en la sede de la selección. "Perdón a la gente también que se involucró en este accidente, que fue culpa mía".

Así fue detenido Vidal

Ese mea culpa contrasta con un video que colgó en su cuenta de Twitter pocas horas después del choque del martes por la noche, en el que decía que el accidente "no fue culpa mía".

El técnico de la Roja, Jorge Sampaoli, decidió no sancionar al volante de la Juventus de Turín y le permitió reincorporarse al plantel que el viernes enfrenta a Bolivia en busca de la clasificación a los cuartos de final del campeonato continental.

"No me gusta separar o excluir a alguien por cometer un error", dijo el timonel. Agregó que no hubo "incidencia de los jugadores respecto a nuestra determinación como cuerpo técnico".

Más allá de la opinión del plantel, todo Chile se paralizó desde que Vidal chocó su Ferrari rojo cuando manejaba con su esposa al regresar de un casino al sur de Santiago hasta el búnker de la selección en la capital. La sensación generalizada entre los hinchas era de apoyo para el "Rey Arturo", quien se incorporó al equipo apenas tres días antes del debut que los anfitriones ganaron 2-0 a Ecuador con un gol suyo.