Guzmán volvió a respirar aires de libertad en una bodega abandonada en medio de pastizales. El inmueble está a poco más de un kilómetro de la prisión El Altiplano.

Diecisiete meses después de su captura, el capo mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán volvió a respirar aires de libertad en una bodega abandonada en medio de pastizales, donde consumó su espectacular huida de un penal de máxima seguridad gracias a un sofisticado túnel.

 

El inmueble, construido con bloques de cemento sin pintar, se encuentra en medio de una verde y solitaria planicie, situada a poco más de un kilómetro de la que era considerada la prisión más segura de México: El Altiplano.

Por esa rudimentaria bodega, ubicada a 90 km de la capital mexicana, el líder del Cartel de Sinaloa dio la noche del sábado los primeros pasos de vuelta a su vida de fugitivo perpetuo.

Y el vasto operativo de fuerzas federales para tratar de encontrarlo desde altas horas de la noche generó sorpresa y temor entre los vecinos de la comunidad de Santa Juana Centro (estado de México).


Una bodega con restos de comida
La bodega de la que emergió "El Chapo", que forma parte de una construcción de unos 300 metros cuadrados, fue inspeccionada este domingo por agentes federales y la fiscal general mexicana Arely Gómez.

"Es una bodega sencilla, sólo se ve la salida del túnel que viene (...) de la celda (de Guzmán) hasta acá y está completamente abandonada", dijo Gómez a periodistas.

En cambio, un funcionario de la fiscalía general comentó durante un recorrido posterior para medios de comunicación por el perímetro de la edificación que "una cuadrilla" de colaboradores del capo habitaba la bodega, a más de un kilómetro de distancia de las viviendas más próximas.

"Había tres camas, comida y sándwiches preparados", explicó bajo anonimato el funcionario, que se negó a revelar el contenido de dos barriles con capacidad para más de 100 litros llenos de un líquido transparente y otro rosáceo que estaban en un patio aledaño.

Aunque los periodistas no tuvieron acceso al interior de la bodega, la fiscalía difundió imágenes en las que se ven una cama deshecha y una cocina con fogones, nevera y restos de comida.

Guzmán llegó al inmueble gracias a un sofisticado túnel de 1,5 km al que accedió a través de un hueco cavado debajo de la ducha de su celda.

El pasadizo contaba con ventilación e iluminación y en él se encontró una motocicleta adaptada sobre rieles.

Esta no es la primera fuga del líder del Cartel de Sinaloa, una organización con gran experiencia en la construcción de túneles con los que introducen droga de México a Estados Unidos.

En 2001, Guzman huyó de otro penal de máxima seguridad escondido en un carrito de lavandería y se convirtió en el narcotraficante más buscado del mundo.

México lo volvió a capturar en febrero de 2014 pero, tras su huida el sábado de El Altiplano, la búsqueda ha vuelto a comenzar.